Nota de Prensa

13 de Setiembre del 2017:El Informe de Capital Humano del Foro Económico Mundial publicado el día de hoy, muestra que los esfuerzos por desarrollar todo el potencial económico de las personas (en países en cualquier fase de desarrollo económico) se están quedando cortos debido a un despliegue ineficaz tanto de habilidades en la fuerza de trabajo, como en el desarrollo de habilidades futuras, y también como consecuencia de una falta de oferta adecuada de formación continua para quienes ya están trabajando. Este fracaso contribuye a fomentar la desigualdad salarial, bloqueando las dos vías de inclusión social, es decir, educación y trabajo.

El informe evaluó a 130 países en cuatro áreas clave de desarrollo de capital humano: Capacidad, ampliamente determinada por las inversiones realizadas en la educación formal; Despliegue, la aplicación y acumulación de habilidades en el trabajo; Desarrollo, la educación formal de las nuevas generaciones de mano de obra y la formación y reciclaje continuo de la actual; y Conocimiento, el abanico de conocimientos especializados que se utiliza en el trabajo. Además, también se mide el rendimiento de los países en cinco grupos de edad o generaciones claramente diferenciados: de 0 a 14 años; de 15 a 24 años; de 25 a 54 años; de 55 a 64 años y de 65 años en adelante.

Según el Índice de Capital Humano del Informe, actualmente se ha desarrollado el 62% del capital humano en todo el mundo. Tan solo 25 países han desarrollado el 70% o más de su capital humano. Si bien la mayoría de países aprovecha entre un 50 y un 70% de su capital humano, hay 14 que se mantienen por debajo del 50%.

Un principio fundamental del informe es que la adquisición de habilidades no acaba con una educación formal, y que la aplicación y acumulación de habilidades mediante el trabajo forma parte del desarrollo de capital humano. Por desgracia, es frecuente que las economías posean el talento requerido, pero que no consigan desplegarlo.

Pese a que se habla mucho de las desigualdades intergeneracionales en lo que respecta a la realización del capital humano, el Informe concluye que todas las generaciones se enfrentan a importantes retos a la hora de desarrollar el potencial individual. Por ejemplo, pese a que la situación de los más jóvenes es mucho mejor que la de otras generaciones en lo que respecta a la inversión inicial en su educación, sus habilidades no siempre se despliegan de forma eficaz, por lo que demasiados empleadores siguen buscando talento «listo para usar», un problema que afecta también a aquellos que están a punto de llegar al final de su vida laboral. Mientras tanto, pocos de los trabajadores que ya tienen empleo (en todas las franjas de edad) están accediendo a trabajos y oportunidades más cualificados para ampliar sus conocimientos.

«La Cuarta Revolución Industrial no solo afecta al empleo, sino que también genera escasez de nuevas habilidades demandadas. Por lo tanto, nos enfrentamos a una crisis de talento mundial. Necesitamos una nueva mentalidad y una verdadera revolución para adaptar nuestros sistemas educativos a la formación que necesita la mano de obra del futuro», afirmó Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial.

Según Saadia Zahidi, directora de Educación, Género y Trabajo del Foro, «las estrategias de los países para desarrollar el capital humano deberían variar en función de su estructura demográfica, pero todos corren el riesgo de crear generaciones perdidas si no consiguen adoptar un enfoque más integrador y proactivo a la hora de fomentar el talento para gestionar la transición de la educación al empleo, a la formación continua y a la adquisición de nuevas habilidades».

El Índice de Capital Humano 2017

La lista está liderada por países europeos pequeños Noruega (1), Finlandia (2), Suiza (3), además de grandes economías como Estados Unidos (4) y Alemania (6).


Norteamérica es la región mejor posicionada con una puntuación media de 73,95. Estados Unidos (4) aparece en la lista de los diez primeros países, y Canadá (14), en la de los veinte primeros.

Europa occidental tiene una puntuación media global de 71,10, la segunda más alta después de Norteamérica. Las listas están dominadas por los países nórdicos Noruega (1), Finlandia (2), Dinamarca (5) y Suecia (8) además de Suiza (3) y Alemania (6), que colectivamente ocupan los primeros puestos de la región. Doce países han cruzado el umbral de desarrollo de al menos el 70% de su capital humano. Países Bajos (13) y Bélgica (15) están por delante de Reino Unido (23) y Francia (26), mientras que tres países Mediterráneos Portugal (43), España (44) y Grecia (48) ocupan los puestos más bajos.

Europa oriental y Asia central ocupan el tercer puesto mundial con una puntuación media global de 67,36. Hay tres países de la región entre los veinte primeros: Eslovenia (9), Estonia (12) y la Federación Rusa (16). La República Checa (22), Ucrania (24) y Lituania (25) superan el umbral del 70%. Los países peor posicionados en la región, la Antigua República Yugoslava de Macedonia (67) y Albania (85), se han visto lastrados por unos altos índices de desempleo y subempleo en todas las franjas de edad.

La región de Asia oriental y Pacífico aparece en la zona media del Índice, con una puntuación media global de 65,77. Los países mejor posicionados de la región como Singapur (11), Japón (17) y la República de Corea (27) son bastiones mundiales de capital humano, mientras que otros países como Laos (84), Birmania (89) y Camboya (92) bajan la media de la región a pesar de su altísimo grado de utilización de capital humano en el pilar de Despliegue. Las economías ASEAN como Tailandia (40), Vietnam (64), Indonesia (65) y Malasia (33) se encuentran en la zona media de la lista. China (34) está muy por encima de otros BRICS excepto de la Federación Rusa.

Latinoamérica y Caribe aparecen en la zona media-baja del Índice, con una puntuación media global de 59,86. La brecha entre los mejores y los peores posicionados es menor que en ninguna otra región. Los dos mejores países de la zona son Argentina (52) y Chile (53). Las dos mayores economías de la región, México (69) y Brasil (77) aparecen en las zonas media y baja del Índice junto con Perú (66) y Colombia (68). Los puestos más bajos de la región son para Venezuela (94) y países centroamericanos como Honduras (101).


Oriente Medio y Norte de África tiene una puntuación media global de 55,91. Solo un país de la región, Israel (18), está entre los veinte primeros. Tres estados del golfo Emiratos Árabes Unidos (45), Bahréin (47) y Qatar (55) superan al resto de países árabes de la región y aparecen en la zona media del Índice. Turquía (75) llega al 60%. Arabia Saudí (82), la mayor economía de la región, adelanta a Egipto (97), la más poblada. Argelia (112), Túnez (115) y Marruecos (118) ocupan la zona baja de la lista, por delante de Mauritania (129) y Yemen (130).

El sur de Asia es la segunda región peor posicionada del Índice, con una puntuación media global de 54,10. Sri Lanka (70) es el país mejor posicionado de la zona mientras que Nepal (98), India (103), Bangladés (111) y Pakistán (125) se quedan muy atrás. A excepción de Sri Lanka, el resto aún tiene que alcanzar el umbral del 60% en lo que respecta al desarrollo de su capital humano.

Con una puntuación media global de 52,97, el África subsahariana es la región peor posicionada en el Índice. Ruanda (71), Ghana (72), Camerún (73) y Mauricio (74) han desarrollado más del 60% de su capital humano. Sudáfrica (87), la segunda mayor economía de la región, ocupa un puesto intermedio dentro de la zona. Nigeria (114) aparece en la zona media-baja y Etiopía (127) es el país peor posicionado.